Entonces él la dejo ahí sola, apagó el ordenador y la dejo enfadada al otro lado de la pantalla...
Tenía algo mejor que hacer. Salió de casa y cogió el autobús y el tren.
Media hora más tarde estaba en otro barrio, dando tumbos por las calles en busca de algo.
Se paró en frente de la puerta. De la puerta de la floristería más cercana a la casa de ella. Compró un tulipán, su flor preferida, un tulipán rojo lleno de vida, con un dulce olor a campo, a libertad, a ganas de soñar...
Decidido y con su mejor sonrisa se presento en su casa. El timbre sonó. Ella abrió la puerta con la cara llena de lágrimas, de tristeza...hasta que le vio...sus ojos dejaron esa tristeza a un lado y su cara se iluminó, siguió llorando, pero esta vez de alegría, su sonrisa inundo su cara...entonces...
Entonces ella salió de su ensoñación...miró a su alrededor. No había nadie. Estaba ella sola en su habitación. En frente la pantalla del ordenador. Él se había ido sin despedirse y entonces comprendió que la vida no tiene nada de cuento de hadas...
lunes, 25 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
Palabras.
A veces no hacen falta. Otras veces son de vital importancia.
En algunas ocasiones no son las adecuadas y acaban por arruinar todo un día...
Parece que está claro que hoy no ha sido un buen día, ¿no?
De todas formas mañana volverá a salir el Sol.
Espero que reparta mejor las palabras...
En algunas ocasiones no son las adecuadas y acaban por arruinar todo un día...
Parece que está claro que hoy no ha sido un buen día, ¿no?
De todas formas mañana volverá a salir el Sol.
Espero que reparta mejor las palabras...
lunes, 4 de abril de 2011
Un sábado especial...
-Vámonos de aquí...
Y coger el primer tren e irse lejos, no importa donde mientras estemos juntos y bajarse en cualquier lugar, solo para ver que hay aunque en realidad eso no es cierto porque sé que no tengo interés en lo que pueda haber sino que me interesa lo nuevo que pueda contarme, los besos que voy a descubrir esa tarde, las caricias, las miradas que sustituyen a las vulgares palabras, las sonrisas cómplices, todo aquello que hace que me evada del mundo, que solo importemos el y yo...
Frío... es invierno, es lógico que haga frío pero se está tan bien entre sus brazos... apenas siento nada que no sea su respiración entrecortada, sus manos calientes acariciando mi espalda, sus húmedos besos... pero ese maldito frío sigue molestando...
-Cuanto tardaríamos en llegar...??
Y volver a ponernos en marcha pero ahora con otros sentimientos, sin querer despegarnos el uno del otro, como si separarse más de la cuenta fuese a romper algo muy frágil y valioso... por eso seguimos sin importar lo que haya alrededor excepto las farolas, llevando a cabo un juego de niños, un beso por farola... y reaparecer entre el barullo de gente que se mueve deprisa con un destino fijo o no...en realidad nos da igual, seguimos ensimismados en nuestro amor, nuestras tonterías, nuestros besos...y seguir así hasta que llegan las 12...llegar a casa siguiendo el mismo juego de antes para aprovechar cada último momento, encontrarme frente a la puerta de casa y que mi cabeza no deje de gritar: "un beso más..." "te amo..."
Y llegar a casa con la sonrisa más grande del mundo y saber que ha sido una tarde perfecta gracias a él...
Que aún se me eriza la piel al recordarlo...♥
Y coger el primer tren e irse lejos, no importa donde mientras estemos juntos y bajarse en cualquier lugar, solo para ver que hay aunque en realidad eso no es cierto porque sé que no tengo interés en lo que pueda haber sino que me interesa lo nuevo que pueda contarme, los besos que voy a descubrir esa tarde, las caricias, las miradas que sustituyen a las vulgares palabras, las sonrisas cómplices, todo aquello que hace que me evada del mundo, que solo importemos el y yo...
Frío... es invierno, es lógico que haga frío pero se está tan bien entre sus brazos... apenas siento nada que no sea su respiración entrecortada, sus manos calientes acariciando mi espalda, sus húmedos besos... pero ese maldito frío sigue molestando...
-Cuanto tardaríamos en llegar...??
Y volver a ponernos en marcha pero ahora con otros sentimientos, sin querer despegarnos el uno del otro, como si separarse más de la cuenta fuese a romper algo muy frágil y valioso... por eso seguimos sin importar lo que haya alrededor excepto las farolas, llevando a cabo un juego de niños, un beso por farola... y reaparecer entre el barullo de gente que se mueve deprisa con un destino fijo o no...en realidad nos da igual, seguimos ensimismados en nuestro amor, nuestras tonterías, nuestros besos...y seguir así hasta que llegan las 12...llegar a casa siguiendo el mismo juego de antes para aprovechar cada último momento, encontrarme frente a la puerta de casa y que mi cabeza no deje de gritar: "un beso más..." "te amo..."
Y llegar a casa con la sonrisa más grande del mundo y saber que ha sido una tarde perfecta gracias a él...
Que aún se me eriza la piel al recordarlo...♥
Suscribirse a:
Entradas (Atom)