viernes, 10 de febrero de 2012

Día gris.

Despertó. Estaba en su cama, como cada día, pero no como en su sueño. Su sueño...
Inmediatamente recordó lo que había soñado. París, él. Todo había sido tan fácil, tan bonito, tan lleno de amor, de ilusiones y felicidad.

Pero ya no estaba soñando, estaba despierta y frente a un nuevo día.
Un nuevo día sin él, sin ilusiones, ni felicidad.
Un nuevo día gris como todos desde que él había desaparecido sin avisar de su vida.
Un nuevo día lleno de dolor.
Un nuevo día para intentar encontrar algo que la reviviese, una pequeña chispa que encendiese esa luz al final de ese tunel negro de desamor y tristeza.


No hay comentarios:

Publicar un comentario